Norma fundamental de la educacion

La Formación Intelectual
“Norma fundamental de la educacion para el maestro , es fomentar aquellas disposiciones fundamentales que capacitan al educando para crecer en la vida de la inteligencia .Es claro que se trata ante todo de una tarea de liberacion.Dar aliento es tan fundamental y necesario como dañina es la humillacion.Una simple prohibicion de algo indebido es menos eficaz que el hacer entender el bien que tal accion mala echaria a perder.El arte verdadero es hacer que el
niño se de cuenta de sus propios recursos y potencialidades para la belleza del bien obrar”

Jacques Maritain

La Templanza

“La templanza es señorío. No todo lo que experimentemos en el alma y en el cuerpo ha de resolverse a rienda suelta. No todo lo que se puede hacer se debe hacer. Resulta más cómodo dejarse arrastrar por los impulsos que llamamos naturales, pero al final, de ese camino se encuentra la tristeza, el aislamiento en la propia miseria.”

San Josemaria

“Algunos no desean negar nada al estomago, a los ojos, a las manos, se niegan a escuchar a quien aconseja vivir una vida limpia. Yo quiero ver al hombre verdaderamente hombre que no está atado a las cosas que brillan sin valor, ese hombre sabe prescindir de lo que hace daño a su alma y se da cuenta de que el sacrificio es solo aparente, porque el vivir así -con sacrificio- se libra de muchas esclavitudes y logra en lo más íntimo de su corazón, saborear todo el amor de Dios”

San Josemaria

La templanza es fuente de virtudes propiamente humanas y necesarias para la convivencia y para alcanzar la santidad en medio del mundo:Delicadeza en el trato,el dominio propio, la elegancia , el pudor, la modestia, el desprendimiento , la sobriedad , la afabilidad, el gusto , el ingenio.

La templanza está relacionada con el modo de comportarse, con lo que suele llamarse una buena educación.

Amigos de Dios,San Josemaria Escriva de Balaguer.

Libertad

Tener libertad es elegir, y elegir ser humanos es lo único a lo que de verdad estamos obligados. Quien no elige, elige no elegir.
El fruto de la mejor libertad es la de decidirse por Dios. Utilizar nuestros talentos, como instrumentos para ayudar a descubrir a Cristo.
El ser humano ejerce su libertad, siendo ciudadano del mundo, con el deber de vivificarlo cristianamente.
“Sin libertad no se puede amar a Dios” Decía san Josemaria Escriva de Balaguer.
El nos invita a escoger el bien, porque nos ama, nos quiere Santos..

Fe y Razón

Decía el historiador Etienne Gilson: “Un pensador equilibrado es alguien que no le gusta creer lo que puede conocer, y que nunca pretende conocer lo que sólo se puede creer; y también un hombre cuya fe y conocimiento creen en unidad orgánica, porque ambas dimanan de la misma fuente divina”.

Y Scott Hahn: “La Fe en cierto sentido depende de la razón, no de la manera en que el agua depende del hidrógeno, sino más bien como cada cónyuge depende del otro en el hogar”..

La Prudencia

La justicia, la fortaleza y la templanza son las virtudes que sostienen las virtudes humanas, por esto se le llaman cardinales.
Quien es prudente en todos sus actos, reflexiona, medita, estudia, pide consejo, decide, hace lo decidido, y evalúa.
El ser humano, libre y responsable, debe elegir ser prudente. Esto dará una gran ayuda en ese proceso que todos vivimos de buscar la perfección; ser más y mejores seres humanos cada día.

Bien pensado, bien planeado, bien iniciado, bien terminado y bien evaluado..

La práctica de las virtudes

La practica de las virtudes es un ejercicio que nos ha de despertar y de ayudar a salir de la mediocridad para vivir la realidad de la vida luchando, venciendo y superando. Aceptando que la vida es bonita, aunque dura y difícil, debemos vivirla sin egoísmos, como en una aventura donde se requiere lealtad, amor, fortaleza, deseos de superacion y de hacer mejores a los demás.

La gente hoy en dia se droga de muchas maneras buscando escapar de la realidad. La marihuana, la heroína, el licor, los placeres sexuales, la television, las revistas sin contenido, los deportes leidos o vistos pero no practicados, el deseo de hablar sin comprometerse, sin pensar, sin reflexionar, el temor al trabajo, a comprometerse, a entregarse sin egoísmos, son situaciones que deforman la conciencia.

Todos hemos recibido unos talentos, un tesoro que es la realidad de nuestro ser, por lo tanto, la tarea personal principal es hacer, en el menor tiempo posible, lo necesario para poder aplicarlos en un quehacer, que será nuestro trabajo habitual.

No intentemos copiar a los demás, al mirarlos nos confundimos y queremos hacer lo que ellos hacen, olvidando nuestra propia realidad.

Buscamos realizarnos sin darnos cuenta que eso ya lo traemos al nacer, que nuestra tarea o nuestro fin principal es servir, servir a los demás,  a la sociedad, con nuestros talentos.

Una Virtud que nos ayuda fundamentalmente a lo anteriomente comentado es la FORTALEZA, entendida como la reciedumbre, la entereza, la lealtad y la fidelidad, el espíritu de lucha, y la superación de lo difícil.

Tener fortaleza significa enfrentarnos al ambiente actual de comodidad de resolver problemas apretando botones o a distancia favoreciendo la pereza, para cultivar virtudes que exijan temple, fuerza interior, sinceridad, nobleza, laboriosidad y espíritu de sacrificio, sin olvidar la ayuda de Dios, que es lo principal, pidiendo que nos enseñe a amarla y a practicarla, pues El Señor la ha vivido del nacimiento a la cruz.

Luis Miguel Parra Turbay.

La filiación divina, lo que significa ser hijos de Dios.

Mensaje del Papa Francisco sobre la filiación divina , lo que significa ser hijos de Dios.

“Deseo reflexionar sobre el valor salvífico de la Resurrección de Jesús, en la que se funda nuestra fe y por la que hemos sido liberados del pecado y hechos hijos de Dios, generados a una vida nueva. Éste es el don más grande que recibimos del Misterio Pascual de Cristo. Dios nos trata como hijos, nos comprende, nos perdona, nos abraza y nos ama aun cuando nos equivocamos.

Esta relación filial con el Señor debe crecer, ser alimentada cada día con la escucha de su Palabra, la oración, la participación en los Sacramentos y la práctica de la caridad. Comportémonos como hijos de Dios, sin desanimarnos por nuestras caídas, sintiéndonos amados por Él, sabiendo que Él es nuestra fuerza.

Ser cristianos no se reduce sólo a cumplir los mandamientos, es ser de Cristo, pensar, actuar, amar como Él, dejando que tome posesión de nuestra existencia para que la cambie, la trasforme, la libere de las tinieblas del mal y del pecado.

A quien nos pida razón de nuestra esperanza, mostrémosle a Cristo Resucitado y hagámoslo con el anuncio de la Palabra, pero sobre todo con nuestra vida de resucitados.”

Papa Francisco

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